La soberanía alimentaria en México y la importación de maíz

Desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora con el de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha buscado alcanzar y fortalecer la soberanía alimentaria en México.

4/11/20262 min read

La soberanía alimentaria en México y la importación de maíz

Desde el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y ahora con el de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha buscado alcanzar y fortalecer la soberanía alimentaria en México. Entendida como la capacidad y derecho del pueblo de producir, distribuir y consumir alimentos de manera autónoma, a través de la priorización de la producción local y la diversidad cultural; fomentando la sostenibilidad agroecológica, el apoyo a pequeños y medianos productores, el cuidado de los recursos naturales y que los alimentos producidos, sean saludables, asequibles y garantizando el bienestar de quienes los producen.

Nuestro país es el principal cliente de Estados Unidos en cuanto de maíz se trata. Muy atrás están Japón, que entre enero y febrero compró 2 millones 460 mil 108, y Corea del Sur, con un millón 198 mil 203 toneladas. En el cuarto y quinto sitios están Colombia, con 697 mil toneladas, y Taiwán, con sólo 384 mil toneladas.

Al año, la venta de maíz de Estados Unidos a México representa un negocio redondo que supera 5 mil millones de dólares el cual está en gran parte controlado por corporaciones trasnacionales, como Archer Daniels Midland, Bayer, Bunge, Cargill, DeBruce y Bartlett Grain, entre otras.

De acuerdo con Ana de Ita, directora del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, estas empresas dominan el mercado del país debido a que intervienen en el financiamiento, se han apoderado de la infraestructura, tienen información de primera mano sobre oferta y demanda globales, participan en la compra de físicos y futuros, son importadores y también exportadores, además de que adquieren volúmenes importantes de la cosecha nacional e inciden en la fijación de los precios internacionales a partir de movimientos reales y especulativos.

continuamos importando una gran cantidad de maíz. Ocupando el primer lugar a nivel mundial y el sexto en producción. Desafortunadamente, gran parte del maíz importado proveniente de Estados Unidos es transgénico; por lo que los productores se ven obligados, ya sea a competir con estos precios, o adquirirlo por ser más barato en gran escala. El apoyo al campo debe reflejarse en resultados reales que cubran la demanda de los mexicanos, aunado a que los mismos productores, muchas veces no son fijadores de precios ni cuentan con poder de mercado. Los conflictos internacionales que se están suscitando actualmente, también influyen de manera directa en el precio final de los productos; al haber un alza en los combustibles, el gas, los fertilizantes e insumos que se requieren para la agricultura. Es así, que no es de extrañarnos que el costo del kilo de tortilla y de otros derivados del maíz, vaya en aumento, que estos, no tengan el mismo sabor, e incluso, que afecten nuestra salud, si no son de buena calidad.